Lo primero es conservar, luego decidir. Esto es lo mínimo que conviene guardar.

Captura de pantalla completa con cuenta, fecha, hora y texto visibles, más el enlace exacto de la publicación.

Quién la encontró, cuándo y cuántas veces se compartió, siempre con información pública. No entres a cuentas privadas.

En una carpeta por incidente con la fecha en el nombre y una copia en otro lugar, para que un abogado o una autoridad pueda revisarla.

Si tu equipo necesita ordenar el monitoreo de fuentes públicas, conoce Centinela; para preparar mensajes con hechos verificables, revisa Enjambre; y si quieres platicar tu caso, usa la página de contacto.